El Salkantay Trek no atraviesa una zona deshabitada. Durante los cinco días de caminata cruzas territorios de comunidades campesinas, pampas donde las familias crían ganado, caseríos de ceja de selva y pueblos que viven del café y la fruta. Quienes arman tu campamento, cargan tu equipaje en sus mulas o te venden una granadilla en el camino son habitantes de estos lugares. Conocer un poco de cada pueblo cambia la forma en que ves la ruta: deja de ser solo un paisaje y se convierte en un recorrido por la vida de la gente que la habita.
De la puna a la ceja de selva en cinco días
La ruta baja desde las pampas altas al pie del nevado, donde solo crece el ichu y se crían caballos y ganado, hasta valles cálidos cubiertos de cafetales y árboles frutales. Ese descenso se refleja en los pueblos: arriba, familias de arrieros que viven del pastoreo y del trabajo con los trekkers; abajo, agricultores de café, palta, plátano y granadilla.
En casi todas las comunidades de la parte alta se habla quechua como primera lengua. En la zona de selva el castellano es más común, aunque muchas familias vinieron de las partes altas y mantienen el idioma.
Mollepata: donde empezaba la ruta a pie
Mollepata es un pueblo agrícola de la provincia de Anta, en una ladera con vista a los valles del Apurímac. Durante años fue el punto de partida del Salkantay a pie: los grupos salían caminando desde aquí hasta las pampas altas, antes de que la carretera llegara a Soraypampa.
Hoy la mayoría de viajeros solo se detiene a desayunar, pero el pueblo sigue siendo la puerta de la ruta. Muchos arrieros y cocineros que trabajan en el trek son de aquí o de sus comunidades vecinas.
Soraypampa: la pampa de los arrieros
Soraypampa no es un pueblo en sentido estricto, sino una pampa al pie del nevado donde las familias de la comunidad administran campamentos, crían caballos y trabajan como arrieros. Es el primer contacto real con la vida de altura.
Para estas familias, el nevado Salkantay es un apu, una montaña sagrada y protectora, uno de los más importantes de la región de Cusco. Su nombre suele traducirse del quechua como montaña salvaje o indomable. La laguna Humantay, que visitas el primer día, también es un lugar de respeto, y no es raro ver pequeñas ofrendas en sus orillas.

Huayracmachay: la cueva del viento
Después de cruzar el abra, el primer punto de descanso en la bajada es Huayracmachay. Su nombre viene del quechua: wayra significa viento y machay, cueva. El nombre describe bien el lugar, expuesto a las corrientes que bajan del nevado.
Es un punto de paso más que un pueblo, con pocas casas y espacios de almuerzo para los grupos. Marca el inicio del descenso hacia valles más protegidos.
Chaullay y Collpapampa: el cambio de paisaje
Chaullay y Collpapampa son caseríos pequeños donde se nota el cambio de ecosistema. Aparecen los primeros árboles, las bromelias, los helechos y los cultivos de maíz. El aire se vuelve más húmedo y la temperatura más amable.
Collpapampa se ubica en la confluencia de dos ríos y es uno de los puntos donde la carretera vuelve a conectar la ruta con el resto del valle. Las familias combinan la agricultura con la atención a los grupos que pernoctan en la zona.
La Playa: el valle de las frutas
La Playa, también conocida como Playa Sahuayaco, es un pueblo a orillas del río Santa Teresa, ya en plena ceja de selva. El nombre no hace referencia a una playa de mar, sino a las orillas arenosas del río.
Es la zona agrícola más productiva de la ruta. Aquí se cultivan palta, plátano, granadilla, cítricos y café, y buena parte de la producción sale por carretera hacia Santa Teresa y Cusco. Caminando por el pueblo verás secaderos de café y huertos junto a las casas.
Lucmabamba: las fincas de café
Lucmabamba toma su nombre de la lúcuma, un fruto andino, y de bamba, que en quechua alude a una pampa o planicie. Es una zona de fincas familiares dedicadas al café, cultivado bajo sombra de árboles frutales.
Varias familias muestran a los grupos el proceso completo, desde la cosecha del grano hasta el tostado. Es una de las paradas donde mejor se entiende la economía de la zona y cuánto trabajo hay detrás de cada taza.
Desde Lucmabamba parte la subida hacia Llactapata, un sitio arqueológico inca con vista lejana a Machu Picchu. No es un pueblo, pero muestra que esta ruta era parte de la red de caminos que conectaba el santuario con otros asentamientos.
Santa Teresa: el pueblo que se reconstruyó
Santa Teresa es el centro poblado más grande de la ruta y la capital del distrito. A fines de los años noventa, un aluvión destruyó buena parte del pueblo original y la central hidroeléctrica cercana. El pueblo se reconstruyó en una nueva ubicación, y por eso su trazado es más moderno que el de otros pueblos del valle.
Hoy es el punto de conexión entre la ruta y el resto del valle, con mercado, plaza, transporte y las aguas termales de Cocalmayo en las afueras.

Hidroeléctrica y Aguas Calientes: el final del camino
Hidroeléctrica no es un pueblo, sino el lugar donde se ubica la central que genera energía para buena parte de la región. Ahí termina la carretera y empieza la caminata junto a la vía del tren.
Aguas Calientes, también llamado Machu Picchu Pueblo, creció alrededor de la línea del tren y de las aguas termales que le dan nombre. Es un pueblo joven, dedicado casi por completo a recibir visitantes del santuario, y el cierre del recorrido antes de la visita a Machu Picchu.
Para saber qué puedes comprar, dónde comer y qué servicios hay en cada uno de estos pueblos, revisa tiendas y quioscos durante la ruta, restaurantes en el Salkantay Trek y servicios disponibles durante el Salkantay Trek.
Cómo relacionarte con las comunidades del camino
Estás caminando por la tierra de otras personas. Algunos gestos simples hacen la diferencia:
- Pide permiso antes de fotografiar a alguien, sobre todo a niños y personas mayores.
- Aprende un saludo en quechua. Allillanchu, que se usa como un cómo estás, abre conversaciones.
- Compra fruta, café y productos locales directamente a las familias.
- No entres a chacras ni corrales sin invitación, aunque el camino pase al lado.
- Llévate tu basura. En la parte alta no hay recolección y todo lo que queda se acumula.
- No regales dulces a los niños. Si quieres aportar, útiles escolares entregados a través del guía o de la escuela son mejor opción.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa Salkantay?
El nombre viene del quechua y suele traducirse como montaña salvaje o indomable. Con más de 6 200 m s. n. m., es una de las montañas más altas de la región de Cusco y un apu venerado por las comunidades de la zona.
¿Qué idioma se habla en los pueblos de la ruta?
En la parte alta, el quechua es la lengua principal y el castellano la segunda. En la zona de selva predomina el castellano. Con castellano básico puedes comunicarte en toda la ruta, y tu guía puede ayudarte a traducir.
¿Se puede dormir en casas de familia durante el trek?
Algunos campamentos pertenecen a familias de la comunidad y funcionan dentro de sus terrenos. Las estancias en casa de familia propiamente dichas no son habituales en esta ruta, pero puedes preguntar a tu agencia si tiene alguna opción de ese tipo.
¿Las comunidades se benefician del turismo en el Salkantay?
Sí. Muchas familias trabajan como arrieros, cocineros o administradores de campamentos, y otras venden productos a los grupos. Elegir agencias que contratan personal local y comprar directamente a las familias ayuda a que ese beneficio se quede en la zona.